Ideas de comidas
Cada plato usa solo alimentos cuyos precios seguimos, así que el coste por ración sale de precios reales y se actualiza cada noche.
Pan con mantequilla, jamón y queso fundido, prensado en la sartén.
El plátano machacado sustituye casi todo el azúcar; el huevo pone la proteína.
El pan de ayer, el desayuno de hoy.
La proteína más barata que seguimos, sobre arroz, en una sola sartén.
Salmón sobre patatas con limón y aceite de oliva, todo en una bandeja.
Una bandeja, un horno: pollo sobre patatas con limón.
Pollo a la plancha sobre arroz con salsa fría de yogur y pepino.
Diez minutos, dos huevos por persona y tomate al lado.
Harina, leche y huevos: el postre más barato que cuenta como cena.
Huevo, jamón y parmesano convertidos en salsa por la pasta caliente.
Mozzarella y tomate en buen pan con aceite de oliva.
El clásico: cuatro ingredientes, baratísima, buena caliente o fría.
Un kilo de tomates triturados en sopa, con pan para mojar.
El atún en lata es de las proteínas más baratas por euro; esta es su versión de diario.
La ensalada nacional búlgara: verdura troceada bajo una nevada de queso blanco.
Mejor con arroz de ayer; el huevo y el jamón lo convierten en plato completo.
Tiras de cerdo y pimientos sobre arroz blanco.
Los costes usan el precio más barato registrado por ingrediente en cada país y cubren solo los ingredientes listados (sal, especias y básicos de despensa no incluidos).
Valores de referencia para productos típicos; la nutrición varía según la marca. No es consejo médico ni dietético.